Puerto de Barcelona al frente; de espaldas Montjuich, Septiembre de 2008. La pequeña cámara Olimpus apoyada en la barandilla se convierte en la protagonista. El cielo barrunta tormenta que, algo más tarde, se produjo.
Me encuentro ante el ordenador, llevo apenas una hora en la habitación, la penumbra comienza a extender sus alas plateadas. Estoy sentado frente a una pared en cuyas estanterías los discos ocupan todo su espacio visible. Allí se encuentan algunas fotografías, revistas de música, cómics, miniaturas y postales dispersas. El cuarto se halla tan solo iluminado por un foco lateral y me resultaría imposible asegurar que todo eso sea exterior a mi cuerpo y mi pensamiento. Son almas de objetos lo que estoy mirando, no objetos. Ocurre algo semejante con el disco homónimo de Slowdive (Dead Oceans, 2017). Bifurca su camino entre un objeto físico y una entidad inasible. Este segundo factor acumula mayor peso, facilita el que la imaginación campe a sus anchas, que no prime en esta obra la pesantez racionalista. En este sentido hablar, calificar, diseccionar, analizar, materializar su contenido supone trabajo felizmente no remunerado. Avanzemos entonces por estre sendero, pensemos que ca...
La cajera colombiana del super me sonríe con sus preciosos ojos de atarceder violeta y ese dulce carmín de Sendelica ha abandonado el carrito de la compra en el parking propiedad de la agricultura espacial. Bendita psicodélica ilustrada que viene a ensalzar el recuerdo de esos últimos besos soñados. Antes, mucho antes, en ese conmovedor espacio ligero de senos, hombros y tirantes, Sendelica permanecía sin saberlo a mi lado. Eva. Coloco sobre el plato el disco de Sendelica (" MAN, MYTH AND MAGIC ", Regal Crabmophone-Winkle 49 Rcds) y su cascada de hilos microscópicos consiguen recrear esa quietud de tostadas juveniles. Continúo contemplando el zig zag de su vuelo, entre las hojas afiladas de una palmera su tráfico errático me conduce hacia un destino sin nombre, sin definición. Exploro entonces otras palabras que puedan alumbrar palabras más hermosas, aquellas que me hablen con un ritmo más sosegado. El disco de Sendelica se compone de 4 piezas (todas ellas de cierta extensi...
THE SHEEPDOGS "THE SHEEPDOGS" En estos días en los que parece asomarse el verano, no por el propio devenir del calendario si no más bien por esas altas temperaturas que empezamos a padecer, cuando las espigas que coronan la hierba del campo empiezan a amarillearse, y algo lejana queda ya esa imagen de inicio de primavera con ese verdor fresco y primitivo, no estaría de más recordar la grabación original de un grupo que destacó no hace muchos meses y que, desde su puesta en marcha oficial, parece consolidarse como una de las bandas más prometedoras en el panorama actual, The Sheepdogs . Sirva esta entrada, pues, como prefacio de aquellas emociones temporales que nos esperan dentro de muy poco y que, a falta de un ensayo literario más profundo, podrían reducirse a palabras como sudor, polvo y calor. The Sheepdogs, canadienses originarios de Saskatoon (ciudad localiza...
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