HOMENAJE A LA SOCIA

... "todas las cosas le suceden a uno precisamente, precisamente ahora. Siglos de siglos y solo en el presente ocurren los hechos; innumerables hombres en el aire, en la tierra y el mar, y todo lo que realmente pasa me pasa a mi..." (1)

ACTO I

El conejo se resiste a salir de la chistera, en la orquestina del local (que una vez fue carmesí) vuelve una y otra vez a sonar el redoble de tambor. Solo quedan los últimos clientes rezagados, cayó al suelo un vaso de cristal. Mientras el mago hace ostensibles señas de cansancio el dueño del local mastica molesto el resto humedecido de un puro habano. Desde los servicios asciende un olor a legía que provoca mi estornudo. Alguien abre las puertas de la calle, las luces de neón siguen reflejándose sobre los charcos de la acera. El alba se acerca titubeante con los pasos de un ciego. Mientras los primeros obreros se apresuran hacia la parada del tranvía ella se sube las ligas buscando los botones del panti color celeste. Él cuenta los billetes, los guarda en la cartera de piel sintética y levanta el brazo derecho. El taxista escupe el resto ennegrecido de un chicle desde la ventanilla abierta. Detiene el vehículo medio metro más atrás.

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En la habitación aun resonaban los ecos felices del "The Trials of Van Occupanther" de Midlake, así que le pide al conductor que continúe por esa llanura casi abstracta. Este elige con cuidado las bandas y las obras que puedan remover esa marisma mental. Inicialmente ha descubierto las homónimas de Tomorrow, July y Skip Bifferty, "Never, never Land" de Pink Fairies, "Supernatural Fairy Tales" de Art, "Tangerine Dream" de Kaleidoscope, "Pussy Plays" de Pussy, "Reality" de Second Hand. La decisión final recae en "The Story of Simon Simopath" de Nirvana. Grabado en los Regent Sounds Studio en la primavera de 1967, el disco es editado en octubre por Islands Records siendo su productor Chris Blackwell, fundador y dueño del sello. Para los que no conozcan la obra decir que antecede los pasos de "S.F. Sorrow" (Pretty Things), "Tommy" (The Who), "Arthur (Or The Decline and Fall of British Empire)" (The Kinks), "Days of Future Passed" (Moody Blues).

La gestación de Nirvana se produce en los alrededores de Denmark Street en Londres. A tiro de piedra de los estudios Regent Sounds se encuentra La Gioconda, un cafe donde se suelen reunir músicos, compositores, cinéfilos, estudiantes, groupies, modelos y charlatanes del submundo del Soho (Baroja los llamaría gusanera). Allí coinciden Patrick Campbell-Lyons en el verano de 1966, un irlandés matriculado en diseño gráfico en el Ealing Art College, y Alex Spyropoulos, ateniense recien desembarcado de París. Descubren gustos similares, Chopin, bebop, Art Blakey, Charles Mingus, Joyce, Beckett, Buñuel, Dalí. Se mudan a un piso de Shepherd´s Bush donde ensayan y componen los temas del disco. El Londres de los primeros meses del 67 se encuentra en su punto álgido, admite cualquier iniciativa que pueda ser considerada novedosa. El dúo sabe bien de lo que hay que hablar, un joven (Simon) protagonista que huye de la realidad gris buscando un lugar donde la paz y el amor le sirvan de redención (la literatura ya lo había hecho mucho antes). El mismo nombre de la banda, Nirvana, "Hair", la Edad de Acuario, la doctrina budista, los nueve escalones en los que se alcanza el máximo nivel de meditación, continuos sorbos de agua como alimentación exclusiva, aparentemente todo encuentra su razón de ser metafísica y comercial.

ACTO II

Ella estaba formada del material de un sueño desafortunado, sus labios de nácar se reflejaban en mis gafas de sol. La Socia. Regentábamos un local clandestino de juego en el Ampurdán, cerca del Mas de Josep Pla. Gracias a nuestros numerosos clientes franceses nos iba bien, tanto que pensábamos invertir y abrir otra sala al otro lado de la frontera. Todo el mundo quedó sorprendido cuando aterrizamos en Detroit en 1968. Estuvimos en Flint (mucho antes de que Justin Townes Earle lo mencionara en "Flint City Shake It") conduciendo chevies nuevos en las pistas de prueba. Formamos nuestra primera banda en Ann Arbor, tomábamos café en el mismo garito en que lo hacía Iggy Pop. Eramos felices pero yo la golpeé con un bate de béisbol mientras ella se encontraba de espaldas en la cocina. Cayó al suelo como aquel vaso de cristal y sus ojos saltaron en mil pedazos. No me preocupé en limpiar las huellas del crimen. Una vez en la calle avisé al mismo taxista, me tienes que atropellar en la esquina de Grand River Avenue con Beverly City, justo enfrente del Grande Ballroom. Cuando sentí el fuerte impacto me vino a la cabeza la viñeta de Ángel Colomer en el número 68 de El Víbora (página 27).

Las canciones que componen este "The Story of Simon Simopath" se encontraban adheridas como imanes en la puerta de la nevera de nuestro apartamento. Sus colores se mezclan con los de otros adornos, ciudades, fresas, pedazos de pizza, dromedarios, estrellas, espuelas, la bandera. Llueven de noche, al amparo de una oscuridad transitoria, brillan cuando el amanecer descose la primera luz, aletean inmersas en el aliento de las primeras palabras. Poseían también (debo reconocerlo ahora) el embrujo de las canciones de cuna, cuando sin apenas sentirlo alguna madre mecía nuestros sueños. Su poder es conspirativo, la feliz melodía que irradían ocupaba todos los momentos del día.


De tal manera los días, es complicado hablar de este maravilloso álbum sin sentir algo de nostalgia. ¿Por el tiempo pasado con ella?, ¿por el primer sorbo de fiesta?, ¿quizás naufragábamos al contemplar la geografía azul de las venas en nuestros brazos? Se me ocurren ahora constantes referencias: Bacharach en "Wings of Love", "Life Ain´t Easy" (el gran "nueve falso" del disco), "I Never Had A Love Like This Before" (aquí también aparecen Nilsson y Billie Holyday). Kinks del "Village Green" en la maravillosa "We Can Help You", "Take This Hand", "1999" y "Feeling Shattered" (en estas dos últimas más vodevil del "Everybody´s In Show-Biz"), Beatles en "Lonely Boy", "In The Courtyard of The Stars", "Pentecost Hotel", Big Star en "Satellite Jockey", soul-motion en "I Believe In Magic", algo de glam prematuro en "You Are Just The One". La reedición del disco (Bell Records, 2014) lo cierra "Requiem To John Coltrane". Hay recuerdos a sollozos, espasmos, el jugo de la boca busca el otro jugo escondido, en el jardín escucho silbidos entre una pareja de mirlos.

EPÍLOGO.

Debo concluir (antes de que apaguen las luces de la galería) afirmando que el disco de Nirvana apenas tuvo éxito comercial, a pesar de recibir buenas críticas y ser considerado (en el ahora presente de otros protagonistas que desconozco) como una obra de culto. Cuentan que también contribuyó aquella escena en la que Dalí (en una fiesta en la que participa el grupo) realiza un improvisado action panting cuyas anárquicas secuelas deja churretones de pintura en los trajes de los músicos y en el cello (Islands Records le exigiría al pintor catalán una cantidad X por daños y perjuicios; Patrick lamentó no haberle pedido que firmara la obra). El acuerdo al que llegaron con el Nirvana de Seattle (previo pago de 20.000,- dólares) para permitirles seguir utilizando el mismo nombre les otorgó otro plus de notoriedad. Alex y Patrick viven actualmente en Atenas. Han editado recientemente una caja con 6 Lps que recoge toda la obra de Nirvana. Inutilmente lo agrego a deseados. Ahora todo se vuelve oscuro.


(1) "El jardín de senderos que se bifurcan". J. L. Borges.




Comentarios

  1. Hola Javier.
    Bendito el día que descubrí este album de Nirvana. Desde entonces lo tengo siempre guardado a mano entre mis favoritos.
    Este fantástico relato me ha inspirado para darle otra escucha y esxtasiarme de nuevo con maravillas como "Pentecost Hotel", "In The Courtyard of The Stars", ó mi adorada "Lonely Boy".
    Es increible que una obra maestra como esta, pasara desapercibida en su momento.

    Un saludo.
    Antoni.

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    1. Si Antoni, incomprensible cómo un disco de este nivel quedó relegado, aunque, pensándolo bien, no es tan raro. Las obras que menciono al principio como sinónimas ("Tommy", "Arthur"...) tuvieron mucha mejor acogida, más por los ya consagrados intérpretes que por el nuevo concepto que incorporaban. De hecho, "Tommy" disparó sus ventas cuando se publicó la versión cinematográfica.
      Bueno, nos queda ese regusto de indispensable disco de culto para una minoría de aficionados.
      Gracias y saludos,

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  2. Es una de las bandas que, por lo que sea, nunca he escuchado, Javier. Imagínate cómo de largos me has puesto los dientes.

    Abrazos.

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    1. Absolutamente recomendable Gonzalo. Si te gustan las referencias que he empleado en el texto este "Simon Simopath" debería formar parte de tu banda sonora.
      Gracias y abrazos,

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  3. Hola Javier.
    Sin duda este disco está en mi top 5 de british Psych.
    Saludotes
    Jose

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    1. Ya sabía yo Korto que tú eras de esta cofradía. No me sorprende entonces tu opinión. Voy a ir publicando obras en esta onda próximamente. Los baberos los pones tú.
      Gracias y saludos,

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  4. Me apunto a los comentarios de Antoni y Korto. Un disco como la copa de un pino. Y el relato, magnífico. ¡Que valor tienes! ¡Empezar con Borges!

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  5. Bueno, ahora estoy releyendo mucho a autores que tenía medio olvidados en el baúl de los recuerdos. El famoso "boom" latinoamericano significó muchísimo para mi educación literaria y, entre sus autores, Borges fue uno de mis favoritos. Así que, buena oportunidad para saborear la cocina de la abuela.
    Gracias y saludos,

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  6. Sí, eso de empzar con Borges tiene su mérito. Por lo general solíamos arrancar con Cortázar, que hasta cierto punto era su discípulo y a quien veíamos más cercano, más "de nuestra onda".

    Esa selección de discos que has hecho deslumbra; para mí el disco de Tomorrow está por encima de todos los demás, pero esta es una simple opinión personal. Nirvana son músicos de mucha categoría, pero tal vez este disco, como el resto de su obra, adolece de un exceso de "intelectualidad". Quiero decir que es demasiado cerebral a pesar de los magníficos hallazgos en algunas melodías, realmente preciosas. Por desgracia corríó suerte parecida a los demás de tu selección.

    Saludos mil.

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  7. Si ya me gustaba Borges, ahora que lo estoy releyendo, ha subido un escalón más. Borges crea su propio personaje a través de su inigualable escritura, algo que muy pocos escritores contemporáneos han podido lograr. Esta entrada pretende ser un pequeño homenaje al autor porteño. Y si, llegaran futuras entradas de Tomorrow, Kaleidoscope, July, Pussy...
    Gracias y saludos,

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