CUARTO CÍRCULO: JULY

 


Recuerdo releer la página 37 de "Sobre los ríos que van" de Antonio Lobo Antunes (Literatura Random House, 2013), recuerdo aquel comienzo..."Formas, formas. Formas que iban, venían y volvían, se superponían y alejaban, rodaban lentamente o se elevaban y caían deprisa, parecían definirse y en lugar de definirse se disolvían..." y lo hago ahora porque necesito tomar aire y sumergirme de nuevo. Cuando se sumerge uno en el lago (no en un lago cualquiera) abiertos los ojos que observan las burbujas elevarse en diminutas bandadas de medusas, se busca otra inspiración, algo así como sentir una vez más la suave violencia del agua sobre el cuerpo, retornar al sueño líquido de la matriz. ¿Me atrevería a afirmar que era esa la sensación que buscaba mientras colocaba en el plato el único y homónimo Lp de July (1968, Sweet Dandelion RE)?  

¿Qué ocurrió después? Había decidido ser feliz y seguir sin tocar el piano de mi abuela. Disculpen los palmeros afectados la metáfora pero entretanto observaba fascinado desplazarse la lengua de lava como un gigantesco cefalópodo de fuego, gigantesca su hipotenusa entre los humeantes catetos abiertos. En el plato sonaba "Clear" (Cranes, "Forever", Dedicated Rcds, 1993) y ese tema pretendía aliviar la acidez aguda del estómago de aquella tierra. Las llamas en suspensión elevándose en la cámara de la noche, el horror, el horror..., ¿se trataba del sonido emitido por el dragón, lamentando el rapto de la princesa del lago? La imagen del reptil, oscilando como el péndulo de un reloj vuelto del revés, escondido en la mochila militar de Bill, prófugo (uno de los personajes más terroríficos a los que me pude entonces enfrentar. Stig Dagerman, "La serpiente", Alfaguara, 1990), mientras precipitaba a su novia borracha por la boca de un pozo. Neil Young en "The Loner" (Reprise Rcds, 1968)... "he´s the perfect stranger, like a cross of himself and a fox".

Recuerdo también que la estación de Ealing Broadway fue una de las primeras por las que anduve aquel verano de 1974 en Londres. Desconocía entonces que de la misma zona provenían dos bandas de rythm & blues, Second Thoughts y The Tomcats y que, siete años antes, constituirían la formación de la que hoy nos ocupamos, July. El principal líder de Second Thoughts, Patrick Campbell-Lyons, pronto abandonaría la propuesta July para centrarse en su próxima criatura, Nirvana. Tom Newman, su homólogo en The Tomcats, seguiría adelante. Pat Campbell, un Dj de la época del que ignoramos si tiene algo que ver con el anteriormente mecionado, facilitaría el contacto con Phil Solomon, dueño del sello Major Minor y co-director de la célebre emisora pirata Radio Caroline. 

En 1968, y en apenas un suspiro, graban su Lp homónimo (la prestigiosa revista Record Collector les ponía como ejemplo, en uno de sus números de 1995, de "cómo hacer tu propio Sgt. Peppers en tan solo un fin de semana...") y es que July, además de valerse de su ya por entonces muy contrastada experiencia musical, llegaron al estudio con todo el repertorio bien ensayado. Un estudio que les facilitó la tecnología instrumental y de grabación multi-pistas más adelantada de la época, además de un productor, Tommy Scott y un ingeniero de sonido, Mike Ross, también empeñados en aprovechar los medios a su disposición para intentar crear su propia obra maestra. A continuación les presento a los miembros de la banda: el ya mencionado Tom Newman, principal compositor, cantante y guitarra rítmica, Chris Jackson, batería, Alan James, bajo, Tony Duhig, guitarra principal y John Field, flauta y teclados.

En la cara A ese sentimiento de feliz inmersión se encuentra mucho más patente. "My Clown", un delicioso tema de pop psicodélico, abre el disco. Su conjunción melódica, instantánea, precisa, se extiende sin ambajes hacia nuevas experiencias; la guitarra, ácida, el resto de la instrumentación, rica y envolvente, así como las primorosas armonías vocales, inician una fiesta que promete magníficos momentos. ¿Se puede empezar mejor? Pues aguarden, porque "Dandelion Seeds" amplia la paleta hacia terrenos aun más sorprendentes. Asistimos a la representación de uno de los grandes momentos psicodélicos de la época. Riffs multicolores, base rítmica con algunos toques étnicos, acertados cambios de estructura melódica, July alcanza aquí la cima de su propuesta. Aunque "Jolly Mary" baja el listón, mantiene aun fresco su encanto e ingenuidad pop. Algo parecido le ocurre a "Hallo To Me", aquí se escuchan los primeros ecos Beatles, esas cuerdas de John Field refuerzan también esa sensación. "You Missed It All" persiste inicialmente en esa percusión étnica, después transita hacia riffs distorsionados, sostiene un ambiente pop electrificado que en "The Way" va a cambiar en parte. Aquí ya hay sitar, aromas hindues, humo de incienso, un ejercicio de estilo que recoge perfectamente las enseñanzas del George Harrison más entonado.

En la cara B, no logro evitarlo, se diluye un tanto el encanto inicial de este oyente, y eso que en su comienzo, "To Be Free", siguen apareciendo The Beatles en ese piano de John Field que transita feliz por los puentes. "Move On Sweet Flower", aunque su tempo lento mantiene cierto punto de misterio, lamentablemente suena como algo intrascendente. "Crying Is For Writers" intenta subir el nivel con un juego de guitarras distorsionadas, sin duda lo consigue pero sin llegar a convencer en su totalidad. En "I See", al igual que en los temas anteriores, la potente percusión inicial da entrada a una instrumentación de guitarras y sitar que tampoco brilla en exceso. La alegría vuelve en cierta medida con "Friendly Man", la percusión animada, las guitarras rítmicas y principal jugando, los arreglos del puente mantienen un colorido ligero y atractivo. Finaliza el disco con "A Bird Lived", aunque aparecen interesantes retazos Beatles es un tema que resume una cara B manifiestamente inferior a la inicial.

 Lo que suele suceder en estos casos, el sello discográfico, por entonces más empeñado en salvaguardar los intereses de una Radio Caroline a punto de la quiebra (y del inminente cierre definitivo propiciado por el gobierno laborista de Harold Wilson), apenas presta apoyo a la obra de July. Varios Djs de la época, entre ellos un John Peel rápidamente encandilado con su música, radiaban con cierta asiduidad su excelente primer single ("My Clown" / "Dandelion Seeds"), la prensa musical les elogia, aparecen en los circuitos de salas adecuados y en los conciertos comparten cartel y amistad (sus partidos de fútbol contra los miembros de Status Quo fueron legendarios) con los mejores grupos del momento. Nada que hacer, al cabo de un año, ya a punto de terminar 1969, July se separan. Tom Newman alcanzaría cierto status como hombre de confianza del nuevo gurú Richard Branson (de hecho sería uno de los ingenieros de sonido del célebre "Tubular Bells" de Mike Oldfield), mientras que Tony Duhig y John Field dirigirían sus pasos hacia una nueva propuesta, la de Jade Warrior y, por caminos paralelos, a la del nacimiento del catálogo del mítico sello Vertigo.





Comentarios

  1. Ya veo que sigues con tu particular campaña de rescate de arcadias subterráneas, un trabajo tan ingrato como satisfactorio para quien lo emprende. Y digo lo de "ingrato" porque uno se acaba entristeciendo un poco sacando a relucir tantas pequeñas maravillas rechazadas en su día por el circuito industrial y que posiblemente, en muchos casos, merecieron mejor suerte que otras que hoy son muy recordadas. Así que esto es un acto de justicia poética: muchas gracias.

    De todos modos, también tenemos que reconocer que a la velocidad que iba el mundillo musical de la época hubo mucha gente que se quedó descolgada: este disco, como otros cuantos realmente buenos, salió fuera de tiempo, es decir, a mediados del 68, y para entonces tanto el pop como la psicodelia ya estaban pasando de moda. Es más, me atrevo a decir que hasta el primero de los Floyd habría caido de no haber salido justo en su momento. Pero July, como los End o Tomorrow, son víctimas de ese desfase. Un año no se habría notado ahora, que todo es mucho más uniforme, pero con la ebullición que había entonces significaba la "muerte comercial".

    Y luego, claro, hay que sumarle los intereses del sello, en una situación que has detallado muy bien (el sello fue también un enemigo de los End y Tomorrow, por seguir con este trío de damnificados). Y por último debemos admitir que tampoco era un disco "redondo", sino que su repertorio era bastante irregular: tú mismo citas ese relativo baj´çon en la cara B. No digamos ya algunas canciones sueltas que salieron en single como "Hello, who's there?" , publicada en España, por cierto. Tal vez había quedado memoria de la época 65/66, cuando los Tomcats vivieron aquí e incluso grabaron algunos singles (esa época española los hermana con los End), aunque casi todo eran versiones de clásicas isleñas o racialmente españolas. El caso es que esa irregularidad seguirá presente en Jade Warrior, que también tienen unas de cal y otras de arena.

    En fin, un lujazo de entrada, como siempre. Ya estamos impacientes por lo que venga ahora...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues si Rick, uno anda aquí liado con la recuperación de la memoria histórica, siquiera sea con la musical, y en este caso, como con los que antecedieron esta serie de "Círculos", creo que era de justicia hacerlo.
      Completamente de acuerdo con tu visión de la jugada,... ¡qué tiempos aquellos en los que la escena musical se expandía a borbotones, cada día, a cada momento, una auténtica explosión de creatividad!... y el que no andaba al loro (o su sello pasaba de promocionar) tenía los días contados. Cuantísimas obras de gran calidad quedaron herrumbradas por esos motivos. July no fueron excepción, aunque su continuidad, Jade Warrior, tuvieron bastante más éxito.
      Bueno, y la continuidad será hablar precisamente de la etapa Tomcats en España, pero eso ocurrirá en el otro blog.
      Gracias como siempre,
      Saludos,

      Eliminar
  2. Como dice, Rick, un lujo de entrada, más en mi caso, que deconocía el grupo.

    Un abrazo, Javier.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Resumo en la respuesta a Rick nuestra compartida visión Gonzalo. Esa época fue un auténtico florecimiento, un verdadero vergel de creatividad. Tú lo sabes de sobra, como buen aficionado y estudioso del tema. Voy dando salida a esas bandas de las que apenas queda una sombra en la parte trasera del vivero.
      Abrazos,

      Eliminar
  3. Hola. Un disco muy representativo de la psicodélia de su época. Lo he vuelto a escuchar esta tarde mientras leía tus reseñas. En general es bastante bueno y le he podido sacar un poco más de jugo con esta nueva escucha.

    Buena entrada.
    Saludos.
    Antoni.

    ResponderEliminar
  4. Gracias Antoni. Si, es un disco muy representativo, si me permites, tanto de lo bueno, el muy apreciable nivel musical (en este caso psicodélico) como de lo malo, el fracaso comercial, falta de apoyo del sello y cambios (a veces caprichosos) de una audiencia que tenía (afortunadamente para ella) tanto bueno donde escoger.
    Saludos y gracias de nuevo.

    ResponderEliminar
  5. Hola Javier.
    Veo que sigues con tus particulares "Best of british psych", y este es un grandísimo disco, no entra entre los cinco mejores, pero entre los diez seguro que si. Lo he oido mil veces y me sigue pareciendo fantástico, otro grupo que creo debiera tener mas reconocimiento.
    Gracias por el recordatorio.
    Saludotes.
    Jose

    ResponderEliminar
  6. Totalmente de acuerdo Korto, no estará entre los 5 mejores, pero si entre el top 20 (lo rebajo un poquito, ya ves). A propósito, como le comentaba a Rick en SBDT publicaré la próxima semana a los Tomcats, el germen español de estos July, y para los primeros días de la semana 46 (15 al 19) tendré listo el siguiente de Kaleidoscope, esta vez aquí, en TERRORGROUND. Te aviso unos días antes de tenerlo a punto.
    Gracias y abrazos,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegran tus palabras, a ver si le metemos un poco de caña al SBDT, que parece que estamos algo amodorrados, espero con impaciencia lo de los Tomcats.
      Saludotes
      Jose

      Eliminar
  7. Tengo este disco desde los tiempos de 1PocodMúsica. Recuerdo que me gustó mucho en su momento. He encendido la chimenea, he puesto el disco y he leído tu artículo. Y como dice Rick, esto que haces es un acto de justicia poética. Yo no sería tan riguroso con algunas canciones, aunque veo que tienes muy buen criterio (y oído), a mi entender, claro. No todas las canciones pueden llegar al nivel de "Dandelion Seeds". Se agradecen estas recuperaciones.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  8. Gracias Bab. De las "recuperaciones" hasta ahora efectivas (Nirvana, Pink Fairies, Art y Tomorrow, estos de July me parecen los menos excitantes, y eso sin que su propuesta caiga en saco roto, todo lo contrario, me parece lo suficientemente atractiva como para reivindicarla. Me resulta muy interesante, además, la historia anterior de la banda, su estancia en España (tan solo un año antes de la publicación de este disco) como The Tomcats, haciendo una música distinta de la que facturarían posteriormente como July. De ello hablo en mi última entrada en SBDT.
    Gracias de nuevo y saludos,

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

SEGUNDO CÍRCULO: PINK FAIRIES.

HOMENAJE A LA SOCIA

EL ROCK Y LAS CIUDADES XIII: MADRID