FUCHSIA (1971)
Anne Marie Anderson ha ilustrado la cubierta del único disco de Fuchsia. La pintora inglesa intenta representar el inicio de un exorcismo practicado a una bella mujer joven. En sus ojos aun se mantiene la equilibrada luz del cuarzo, los labios han inmovilizado una palabra de arrepentimiento que nunca saldrá de su boca. De la melena negra cae una cascada de serpientes, su figura encarna la de una gorgona enredando entre sus pliegues a los tres miembros masculinos de la banda. Luce alrededor de su cuello una cinta rematada por una enigmática insignia, el color amatista coincide con la lumbre apagada de sus ojos, de sus labios mortecinos, con el color de la blusa. Fuchsia fue una banda única, así como único fue el disco homónimo que grabaron en el sello Pegasus en 1971. Formado inicialmente por tres estudiantes de la universidad inglesa de Exeter, Tony Durant (guitarras acústica y eléctrica), Michael Day (bajo) y Michael Gregory (batería y percusión), incorporan poco tiempo después ...
Los modelos están ahí, pero el caso es dar con ellos y valorarlos. La primera es más "académica", digamos, pero las otras dos son buenos hallazgos; sobre todo la tercera.
ResponderEliminarSuerte con el año que viene...
Las dos últimas fueron tomas instantáneas, aparecieron y no dudé en disparar. La primera tiene más historia, más naturaleza detrás. Fue después de una jornada de niebla, a primera hora de la tarde, en la que saqué otra docena más. Esta fue la que más me gustó. Intenta emular el ambiente de los paisajes invernales de David Caspar Friedrich.
EliminarGracias y saludos,
Javier.
Exacto, Rick. Muy acertado el comentario, como siempre:"...el caso es dar con ellos y valorarlos". Y también es la última la que más me ha gustado. Que os llueva finito.
ResponderEliminarSi, creo recordar un comentario tuyo, en el sentido que hay que salir a pasear siempre con la cámara a punto, dispuesta a disparar ante cualquier tema que nos inspire. La fotografía siempre está ahí, dispuesta a que la tomes, lo único que hace falta es tener esa mente fotográfica siempre alerta.
ResponderEliminarPues eso, que llueve finito para todos.
Gracias y saludos,
Javier.