SUDOR, POLVO Y CALOR
THE SHEEPDOGS "THE SHEEPDOGS" En estos días en los que parece asomarse el verano, no por el propio devenir del calendario si no más bien por esas altas temperaturas que empezamos a padecer, cuando las espigas que coronan la hierba del campo empiezan a amarillearse, y algo lejana queda ya esa imagen de inicio de primavera con ese verdor fresco y primitivo, no estaría de más recordar la grabación original de un grupo que destacó no hace muchos meses y que, desde su puesta en marcha oficial, parece consolidarse como una de las bandas más prometedoras en el panorama actual, The Sheepdogs . Sirva esta entrada, pues, como prefacio de aquellas emociones temporales que nos esperan dentro de muy poco y que, a falta de un ensayo literario más profundo, podrían reducirse a palabras como sudor, polvo y calor. The Sheepdogs, canadienses originarios de Saskatoon (ciudad localiza...



... Del bien y del mal...
ResponderEliminarLos árboles, además de su grandeza, siempre me han dado la impresión de dignidad. No sé, tal vez porque esa grandeza no solo lo sea por tamaño sino en todas las acepciones del término, pero es así. Son figuras fascinantes, como bien se ve aquí.
También me producen esa sensación de grandeza, de dignidad como dices también. Creo que los que andamos mucho por el campo, a falta de mar, nos comunicamos especialmente bien con los árboles, los hacemos compañeros del viaje. Por aquí, lamentablemente, muchos están llenos de nidos de procesionarias.
EliminarGracias y saludos,
Javier.
Grandeza. Les has dado mayor esplendor. Abrazos.
ResponderEliminarGracias Johnny. La verdad es que surgió la idea del collage un día paseando después de comer por un parque cercano, y ¡zas!, pensado y hecho. El collage lo tengo en mi cuarto sujeto con cartón y papel de periódico, composición matérica que dicen los que entienden de esto.
EliminarAbrazos,
Javier.
También a mí me encantan los árboles. Se dejan fotografiar muy bien. Aquí se nota. Tengo un pino en el jardín como el de la primera foto. Lo plantamos en el 75 cuando era pequeñín. Lo traje desde el vivero en un “cuatro latas”. Ahora está inmenso
ResponderEliminarSaludossssss
Suerte la tuya Bab. Yo también tuve algún ejemplar en un jardín ya antiguo (pero no olvidado), un ciprés, un tilo y un árbol de Júpiter. Sus floraciones eran espectaculares. Me llevo muy bien con ellos, no lo puedo evitar.
ResponderEliminarGracias y saludos,
Javier.